BIOGRAFIA


Montoya día a día hace historia. Llevo un tiempo buscando y recogiendo datos para poder publicar una biografía acorde a la carrera de JP Montoya y me encontré está que me llama la atención espero poder contactarme mediante este post con el autor.

1975 El tiempo ha pasado. De eso me doy cuenta cada vez que tengo que subirme a un avión. Es a miles de pies de altura donde se le da un respiro a la mente para recordar. Es en esos vuelos eternos entre Bogotá y Los Ángeles, cuando me llegan a la memoria cada uno de los pasos que he tenido que vivir al lado de mi hijo para alcanzar lo que muchos llaman éxito.

Es increíble, casi milagroso. A veces pienso que los logros de Juancho no son más que la parte de un lindo sueño del que no quiero despertar. Sin quererlo, me quedo observando el anuncio de “fasten seat belt” (mantenga el cinturón asegurado) y en mi pantalla mental se proyecta un gran momento.

La mesa del comedor de la casa de Germán Mejía (hoy mi compañero de aventuras) aparece tan clara frente a mis ojos, que me da la impresión de haber regresado al pasado.

Un kart, herramientas y mi vestido engrasado son una clara imagen de ese instante. De repente escucho el sonido del timbre y veo a mi esposa, Libia, con su vestido de maternidad. Había llegado el momento esperado.

Salimos volados para la clínica Country. Era el 19 de septiembre de 1975. Pero sólo a las cuatro de la mañana del otro día me dieron la buena nueva. Era un varón, lo que yo siempre había querido, y al que decidí llamar Juan Pablo.

Juan Pablo Montoya nació el 20 de Septiembre en Bogotá, Colombia.

Salto en el tiempo

Un leve movimiento, producto de una turbulencia, me lleva de repente a lo que nosotros llamábamos el kartódromo de El Salitre. Juan Pablo ya había cumplido los tres meses y Libia lo llevó a una carrera. Ese día salí triunfador y no resistí la tentación de montarlo en mis piernas. Mi esposa accedió, y ése fue el comienzo de un ritual que se repetiría en cada victoria.

Ésos fueron los primeros contactos de mi Negro con la velocidad. A él le gustaba y se emocionaba cuando yo aceleraba. Incluso, me dejaba trompear para ver su reacción. Nunca se inmutó y por eso llegué a soñar despierto que algún día él sería campeón.


1976 Después del año, Juancho volvió a mostrar síntomas de cariño por las ruedas. Él, aún sin caminar, se las ingeniaba para montarse en un carrito de Fisher Price y en su lenguaje balbuceante repetía, antes que papá y mamá, “brum, brum, brum…”. 1977

Cuenta la leyenda que esta historia comenzó el 20 de setiembre de 1977. Este día, el hijo de Pablo y Libia cumplía dos añitos. Sus padres le regalaron un —entonces— fantástico Fisher Price, un auto de juguete. Cuentan que el pibe incorporó ese día una nueva sonrisa a su vida. Que se subió al autito y no paró nunca de acelerar. Que fue pasando uno a uno a sus rivales imaginarios hasta que elevó los brazos al cielo para festejar su primera victoria. El chico de dos añitos dejó de ser en ese momento mágico el hijo de Pablo y Libia. Se transformó para siempre, como definió un diario, en Juan Pablo Montoya, el hijo de Colombia.

1979 “Señor, ¿desea una gaseosa o un vino?”, dice la azafata. Su corta interrupción sirve para dar un pequeño salto en el tiempo. Ahora me encuentro en Venezuela, donde unos pequeños niños competían alentados por sus padres. No dudé en ningún instante, al igual que muchos de mis compañeros de viaje, en hacerme a uno de estos karts. No sé si fueron $25.000 ó menos lo que me tocó pagar. 1980 Como en Colombia la Federación no tenía estipulada la categoría infantil, nosotros mismos (los padres) les organizamos un campeonato. La primera carrera de Juan Pablo fue en el kartódromo de Cajicá. Fue algo muy chistoso. Juancho era tan chiquito que el casco (blanco) no alcanzaba a salir de la silla y su visual se resumía a lo que pudiera observar por la parte interna del timón. Yo opté por no decirle absolutamente nada al comienzo. Mi intención era que él mismo se diera cuenta de en qué estaba sentado, y que experimentara por sus propios medios.

Sin duda inspirado por su padre, Pablo Montoya, quien también fue corredor de carros, Juan Pablo inició su carrera como corredor a la temprana edad de 5 años, corriendo go-karts.

1981 “Habla el capitán. El tiempo de vuelo es de ocho horas. Haremos escala en Ciudad de México…”.

Ya cuando Juancho había hecho un buen número de kilómetros empecé a enseñarle, a corregirlo. Tengo que reconocer que lo que más me costó fue que entendiera lo que es poner a punto un kart. Yo se lo descuadraba para que él me dijera qué sentía, lo llevaba a extremos. Lo que hacía era mirarme a los ojos para encontrar mi aprobación.

Fue Campeón Nacional Categoría Infantil Karts cuando sólo tenía 6 años, y continuó una carrera estelar ganando varios campeonatos colombianos.

1982

Campeón Nacional Categoría Infantil Karts

1983

Campeón Nacional Categoría Infantil Karts

1984

Campeón Nacional Categoría Infantil Karts

1985

A los 10 años, Juan Pablo dio el salto obligado a la categoría Júnior. Enfrentado a pilotos más experimentados y mayores, Juancho se las arregló para estar en los primeros lugares. Fue subcampeón, pero en la siguiente temporada pondría las cosas en orden y reclamaría el trofeo.

Subcampeón Nacional Categoría Junior Karts

1986

Campeón Nacional Categoría Komet

Campeón Bogotano Categoría Komet

1987

La historia se repitió en la categoría Komet, un nuevo escalón. Mientras en el 87 fue el mejor, en el 88 y el 89 tuvo que conformarse una vez más con la segunda posición.

Campeón Bogotano Categoría Komet

1988

Subcampeón Nacional Categoría Komet

1989

Subcampeón Nacional Categoría Komet

1990 Pensando en el exterior

“En contados minutos presentaremos la película Días de trueno”. Qué bueno, es de automovilismo. Esto me recuerda el momento en el que decidí llevarlo al Mundial de Karts en Lonato (Italia), cuando todavía era un niño. Eso sí que le sirvió. Allá se dio cuenta de que el kartista tenía que estar más despierto. Vio cómo todos los competidores estaban muy involucrados con el cuento. Él no dudó en tomar la misma actitud y eso le quedó como manía.

Un momento difícil se dio cuando la mayoría de sus amigos de los karts, como Ángelo Vega, Andrés Felipe Gómez y otros más, dieron el salto al automovilismo, específicamente a la Copa Sprint.

A mí no me gustó ese panorama y por eso Juancho andaba como friquiado, pues se quedó casi solo en el kartismo. Una de las razones fundamentales para esta determinación era que los pilotos tenían que hacer el curso de la Esso con Jorge Cortés y José Clopatofsky para poder correr. Élmer Vega, padre de Ángelo (quien sí hizo el curso), me dijo: “Oiga, Montoya, nosotros como que no tenemos ni idea de la vaina, si viera cómo Jorge Cortés le ha ayudado a mi hijo”. Pero ya en la carrera confirmé que los equivocados eran otros, ya que Ángelo, con su experiencia, no pudo pasar a Felipe Triana (un novato). Me acuerdo de que les dije a los hermanos Leal: “Si Juancho me llega a manejar así, lo bajo de una oreja”, a lo que ellos me respondieron en coro, “¡Uy sí!, tan sobrado”.

La ratificación a mis conceptos se dio cuando Juan Pablo tuvo que remplazar en la Sprint a Diego Fernando Mejía (hijo de Germán), quien se había partido una pierna. Todos los chinos decían que nos iban a dar duro. Pero los dejamos aburridos porque ganamos las dos mangas.

Trascender más allá de las fronteras era necesario y por ello Pablo y Juan Pablo, padre e hijo, empacaron maletas para el Mundial Júnior de Karts de Italia en 1990. Fue el comienzo de una escena que se repetiría en varias oportunidades. El kartismo siguió siendo la gran escuela.

Campeonato Mundial Junior (Italia)

Vuelta más rápida en pruebas oficiales

1991

De la categoría Júnior se dio el paso a la Komet, en la que nuevamente Juan Pablo se mostraría como el mejor (campeón 1991-1992).

Campeón Bogotano Categoría Komet


1992 Las cosas cambiaron para mí cuando se anunció la Fórmula Renault. Empecé a presionar para que lo dejaran correr, fue una obsesión, encontrando resistencia de Jorge Cortés, José Clopatofsky y Ronny Albretch, entre otros. Ellos decían que Juancho era un peligro y que más bien el que debería pensar en correr era yo.

Qué equivocados estaban. Cómo pretendían que yo les entregara a Juan Pablo para que le enseñaran a manejar mal. A mi hijo lo aceptaron en la Fórmula Renault porque no habían podido vender todos los cupos. Yo pagué el de mi hijo de contado.

El siguiente paso fue aceptar el consejo de Germán Mejía, quien tenía la documentación de la escuela Skeep Barber de Estados Unidos. Viajamos a Sears Point con la intención de que Juan Pablo aprendiera a manejar una caja de piñón plano. Allí apareció en nuestras vidas un señor Vickelford, quien al ver a Juancho en la pista me dijo: “Nunca había visto un piloto con tanto talento”.

Y vino la primera carrera de la Renault. Todos los comisarios estaban pendientes de Juan Pablo porque les habían ordenado que lo siguieran con celo, porque podría poner en peligro la integridad de todos los pilotos. Su respuesta fue contundente: la pole position. Al final fue subcampeón, con cuatro victorias.

A los 17 años se estrenó en el automovilismo. En 1992 fue inscrito para participar en la Fórmula Renault de Colombia. Pese a su corta edad, el bogotano deslumbró con la pole. En este campeonato ganó cuatro carreras.

A la edad de 17 años se graduó de la Escuela Skip Barber (EE.UU)

Campeonato Mundial Junior ( Francia )

Campeón Bogotano Categoría Komet

Corrió en la Serie Fórmula Renault donde obtiene la pole y el récord de pista en la 1a. carrera, y gana 4 de 8 carreras.

1993 En nuestra vida se han presentado muchos benefactores. Uno de ellos fue Manuel Antonio Lince, el propietario de Autoniza, quien le dijo a Juancho que él quería patrocinarlo para la Copa Swift GTI. Lo llamé y me pareció un tipo muy querido. Él, como nuevo concesionario de Colmotores, sólo quería que Juan Pablo ganara la primera carrera. Y no lo defraudó. Hizo la pole y ganó, incluso superando a Jorge Cortés, quien sorpresivamente se presentó como remplazo de Jorge Bombita Arango. Fuimos campeones con siete victorias.

Regresa a Colombia a correr y es Campeón Nacional de Automovilismo Categoría Swift GTI, donde obtiene 7 poles y gana 7 de 10 carreras.

1994 El objetivo siguiente era la Barber Saab en Estados Unidos. Para ello contamos con el decidido apoyo de Manuel Lince y Pedro de Narváez. Viajamos al Gran Premio de Miami, un circuito callejero, y allí Juan Pablo les ganó a todos. Esto puso en alerta a los organizadores. En la Barber, supuestamente, los turbos eran sellados, pero el mecánico de nosotros nos confesó que Rob Wilson siempre le metía mano al motor del carro de Juancho. De la Barber salimos con muy mal sabor. Pero nuevamente el destino puso frente a nosotros otro gran aliado. Su nombre es Peter Argentzinger, quien no dudó en decirme que “yo he visto todo lo que le han hecho a su hijo acá. Su futuro no está en Estados Unidos sino en Europa. Yo tengo conexiones y lo puedo ayudar. Sólo le pido que me pague el pasaje y lo conecto con gente de la Fórmula 3”… Le giré un cheque por US$500.

“Por favor, abrocharse los cinturones, que estamos a punto de aterrizar en Ciudad de México”.

No puedo olvidar que precisamente después de la carrera de Laguna Seca, antes de que terminara el campeonato de la Barber, la Federación Colombiana había recibido una invitación de los mexicanos para que dos pilotos de nuestro país hicieran unas pruebas en la F-3 de ese país.

Los escogidos fueron John Estupiñán y Juan Pablo. Viajamos desde Los Ángeles a Ciudad de México y de allí a Puebla, en donde encontramos un triste panorama. El Fórmula 3 no lo pudieron prender y lo remplazaron por un formulita viejo.

Juancho se desmotivó y no le puso interés a la prueba y por ello Estupiñán era más rápido. Yo le dije: “O se pone las pilas o nos vamos ya de acá”. Pero sucedió el milagro. Al fin pudieron prender el F-3. En ese momento Juan Pablo volvió a la vida y en la pista sorprendió a todos, entre ellos a Tommy Bernd, ex campeón de la F-3 inglesa, quien no dudó en preguntar quién estaba girando.

Cuando Juancho llegó a los pits y se quitó el casco, el inglés quedó más sorprendido: “No sólo es muy bueno sino que es un niñito”, dijo. Después le tocó el turno a Estupiñán, quien aprovechó un consejo del británico para bajar un poco el alerón. Sin embargo, fue más lento que Juan Pablo.

Para conocer el resultado tuvimos que viajar a Zacatecas en bus, más o menos 12 horas. En esa ciudad, un señor de apellido Galicia nos dijo que el escogido era Juan Pablo, pero en el momento en que íbamos a firmar el contrato nos advirtió que teníamos que correr con todos los gastos en el evento de que le pasara algo al carro. Lógicamente no firmamos. John sí.

Cal y arena

Desmotivados regresamos al hotel. Al entrar a la habitación encontré que en el teléfono había un mensaje de un señor que nos proponía correr en prototipos. Nos enviaron pasajes de primera clase para Ciudad de México. Quedó pactado nuestro concurso para la carrera de Guadalajara. Paradójicamente se presentó la misma reacción de Colombia. “Cómo van a dejar correr a ese chamaco”, se les oía decir. Y en las clasificaciones, el chamaquito colombiano les hizo la pole con récord.

Lo de los monoplazas estaba prácticamente descartado, pero una apuesta originó nuestra participación en la Fórmula N de ese país. El propietario del equipo en el que corría Mario Domínguez, figura mexicana, no se cansaba de decir que su piloto se comía vivito al “pinche colombiano”.

Y esta afrenta encontró respuesta en otro equipo. El dueño decidió apostar una buena suma de dinero en favor de Juan Pablo. Bajó a uno de sus volantes para darle el puesto a Juancho. La apuesta se hizo efectiva en León, donde hicimos el segundo tiempo en las clasificaciones, por delante de Domínguez. Al otro día nos encontramos con la sorpresa de una descalificación por no pasar la revisión. Juan Pablo debía partir en el último lugar. El dueño del equipo se asustó, pero Juancho le dijo que lo dejara correr y que tuviera la seguridad de que no iba a perder su plata. Corrió y ganó.

Otra vez mi pensamiento me traslada a la final de la Barber, en Phoenix. Allí acordé encontrarme con Peter Argentzinger en Donington Park para ser presentado con Jackie Stewart. Fue la primera vez que crucé palabras con el ex campeón mundial de Fórmula Uno, quien fue honesto al decirnos que lo que había hecho Juan Pablo no era suficiente para darnos un cupo. Me propuso la posibilidad de la Vauxhall Lotus.

Hablé también con el West Surrey, equipo en el que había corrido Ayrton Senna. Cuadramos un test. También tuvimos un acercamiento con el dueño de Fortec. Pero pasó algo inesperado. En uno de los controles del aeropuerto perdí los papeles y el dinero, y con ellos la ilusión de la prueba con el West Surrey.

La única posibilidad a mano era el Fortec. Días después Llegamos a Donington y Juan Pablo se exigió al máximo en el test. De repente escuché por el altavoz de la torre que me llamaban. En realidad me asusté, porque pensé que mi hijo la había embarrado. Cuando entré a ese lugar vi a un señor de edad rodeado de una gran cantidad de monitores, en los que tenía una privilegiada visual de zonas estratégicas de la pista. “Señor Montoya, yo no acostumbro a hacer esto. No me gusta hablar, pero quiero felicitarlo porque usted tiene un hijo muy especial”.

En 1994 se llevó todo su talento a pistas del exterior. Debutó en la Barber Saab. Terminó tercero en el campeonato.

Cuando niño, su sueño era conocer al piloto Ayrton Senna, quien fue su gran ídolo. Lamentablemente eso no se hizo realidad, porque todo el talento del brasileño se quedó en la curva Tamburello del circuito de Ímola, Italia, el primero de mayo de 1994 en una válida del campeonato de la Fórmula Uno.

Campeón Categoría Kart SUDAM 125

Corrió en la Serie Barber Saab (Dodge), ganando dos poles y dos carreras, y terminando tercero en la temporada.

GP de Miami con Récord de Pista

Prototipos en Mexico

1a. carrera ( Guadalajara )

Pole

Récord de Pista

Formula N Mexicana

1a. carrera partiendo del puesto 17

3 victorias en 5 participaciones

1995 El todo por el todo

Regresamos a Bogotá para conseguir el dinero para la F-3, pero fue difícil. Era demasiado para nosotros. Sin embargo, en enero del 95 recibí un fax de Paul Stewart en el que me ofrecía un asiento para la Vauxhall Lotus, a un buen precio. De inmediato dije que sí y me fui a conseguir un leasing, respaldándolo con mi casa. Les mandé a Juancho a Inglaterra y en la Vauxhall su aprendizaje fue buenísimo. En esta categoría terminó tercero, con una victoria en el Europeo.

Un año más tarde, con la ilusión de convertirse en figura del automovilismo mundial, cruzó el mar y se fue a probar suerte a Europa, con el equipo Stewart de la Vauxhall Lotus Inglesa. Obtuvo cuatro victorias. Esa misma temporada fue invitado para participar en la Fórmula 3, competencia en la que hizo el segundo mejor tiempo en las clasificaciones.

El “trabajo” fue durísimo. Empezó en la Fórmula Vauxhall en el equipo de Paul Stewart —hijo de Jackie— con triunfos espectaculares pero también con accidentes calificados del mismo modo.

Campeonato Británico VAUXHALL, corriendo en el equipo Paul Stewart Racing.

3o. en puntos

4 victorias ( 1 del Campeonato Europeo )

2 récords de pista

4 vueltas más rápidas

9 veces en el Podium

Copa Internacional de F3 ( Inglaterra )

2do. tiempo de clasificación

6 Horas de Bogotá

Nuevo Récord absoluto de pista

5 segundos más rápido que el anterior

Ganador Categoría Prototipos

Spice Pontiac

Ganador Categoría Gran Turismo

Oldsmobile Cutlass 7.5 L.

1996 Después venía otro paso obligado, el de la Fórmula 3. Era casi un hecho que los pilotos de Stewart para esta categoría iban a ser Helio Castro y Juan Pablo, pero Johnny Kane no pudo titularse campeón y por eso decidieron que repitiera. Quedamos por fuera. El West Surrey se había ido de la categoría y la única opción era otra vez el Fortec. Recibimos todo el apoyo de Augusto López y pintamos el carro de amarillo con los distintivos de Clausen. Empezamos bien, pero al final los motores Mitsubishi no respondieron, porque todo el presupuesto se fue para el Mundial de Rallys. Juan Pablo ganó tres carreras y finalizó quinto. Aunque no ganó, su demostración le sirvió para ser invitado por el equipo Mercedes para remplazar en una válida a Magnussen en el ITC.

En 1996 pasó a las filas del equipo Fortec de la Fórmula 3 Británica, con el que logró dos victorias. Fue un buen año, pues además de su figuraciones en la F3 recibió invitaciones para el Marlboro Masters de Zandvoort, competencia en la que hizo la pole y terminó en cuarta posición.

Corrió en el Campeonato F3 Británico con el equipo Fortec Motorsport logrando un pole, cinco vueltas más rápidas y tres victorias del total de 16 carreras.

2do. mejor piloto según la revista Autosport

5o. en puntos

5 veces en el Podium

Marlboro Master’s F3 ( Zandvoort, Holanda )

4o. puesto

Reemplazó Jan Magnussen en Silverstone corriendo para el equipo Mercedes Benz en el Campeonato ITC (International TuringCars Championship), llegando en el puesto 16.

En el Gran Premio de Macau se retiró luego de 21 vueltas

6 Horas de Bogotá

Nuevo Récord de pista

Ganador Absoluto

Ganador Categoría Prototipos

Spice Pontiac

En esta etapa había una nube sobre el futuro de la carrera de Juan Pablo, ya que la oportunidad para llegar a la F3000 parecía depender de poder conseguir los fondos financieros para esto.

1997 El siguiente escalón era el de la F-3000, categoría en la que los ceros a la derecha aumentaban considerablemente. El sólo test costaba US$25.000. Confieso que me volvió a entrar el pánico. Pero nuevamente Dios puso en orden las cosas. El Alfa Plus nos ofreció una prueba gratis y casi al mismo tiempo Autosport se contactó con nosotros para el mismo tema.

Nos fuimos a Jerez de la Frontera con la maleta cargada de ilusiones, y Juan Pablo se dio el lujo de hacer los mismos tiempos que Tom Kristenssen, quien con llantas nuevas lo superó. A Juancho, a pesar de insistir, no querían montarle un nuevo juego de cauchos. Perdimos la esperanza, pero cambiaron de opinión. Salió, giró y fue el más rápido de la jornada.

Viajamos a Colombia con la preocupación de conseguir el patrocinio para la categoría, pues el dinero que se requería era superior al de la F-3.

Nos fuimos de vacaciones a San Andrés y a mi celular llamó un hombre con acento enredado. No le entendí nada y por ello le pedí que me pusiera un fax al Telecom de la isla. Era Helmuth Marko, quien me proponía que firmáramos un contrato. Le hablé de la parte económica y me contestó que con esa plata yo no podía conseguir nada. Él me presionaba y yo le insistía en que no tenía dinero. Hasta que después de unos buenos días, me dijo que él me recibía la plata que tenía y que el resto se lo pagara a fin de año.

La decisión era difícil, porque los del Alfa Plus estaban muy motivados. Pero mi hermano Diego me dijo: “Pablo, en el automovilismo uno tiene que dejar a un lado el corazón”.

Firmamos con Marko y Juan Pablo se fue a Austria. Allí vivió en un altillo y su medio de transporte eran unos patines. Para el Negro fue muy complicado, por el idioma y porque el viejo Marko no lo entendía y se la pasaban peleando. La relación se dañó y Juan Pablo terminó en el segundo lugar.

En la siguiente temporada sedujo a la escudería austriaca RSM Marko de Fórmula 3000, serie en la que obtuvo victorias en Pau, Austria y España y de la cual salió como subcampeón.

Juan Pablo consigue un sitio en la F3000 gracias a que personas claves reconocen su enorme talento. Inicia prácticas en F3000 Europea

Mejores tiempos en

Magny-Cours ( Francia )

Estoril ( Portugal )

Jerez ( España )

Silverstone ( Inglaterra )

Campeonato FIA Fórmula 3000

Subcampeón

Pole Position 1a. carrera en Silverstone

Ganador Circuito callejero Pau ( Francia )

Pole por medio segundo de diferencia

Máxima diferencia en la historia del circuito: 35 segundos

Vuelta más rápida con tanques llenos

4 poles

4 victorias

3 vueltas más rápidas

6 Horas de Bogotá

Ganador Absoluto

Ganador Categoría Prototipos

Spice Pontiac

1998 La Fórmula Uno

Por eso yo acepté la propuesta de David Sears de ser el manager de Juan Pablo. Se dio el cambio obligado y el trasteo de las cosas de mi hijo se hizo en Jerez, del camión de Marko al de Súper Nova. Por ese tiempo se dio la oportunidad de pelear por el cupo para piloto de pruebas de la Fórmula Uno, gracias a que el hijo de Frank Williams (Johnatan) se había convertido en un fiel seguidor de Juan Pablo.

Juancho fue citado por Frank en su oficina. Ese día compramos una camisa nueva y corbata. Juan Pablo entró solo y cuando salió me dijo que “Williams era un tipo fresco y sencillo”. Es que Juan Pablo no se descresta con nada ni con nadie.

Conseguimos el cupo como piloto de pruebas en F-1 y al mismo tiempo la participación en la Fórmula 3000, gracias a que Sears se las ingenió para que los japoneses asumieran parte del dinero para competir y de otra suma que puso el padre del compañero de Juan Pablo en el equipo.

Nos empezó a ir bien y le pudimos pagar la plata a Marko con intereses. Luis Fernando Lenis, quien nos había ayudado mucho, se fue para Cali y por eso pensamos en Felipe Santos para comercializar la imagen de Juancho en el país, como lo viene haciendo hasta ahora. Fuimos campeones de la F-3000, en una de las alegrías más grandes de mi vida.

Juan Pablo estuvo muy cerca de ser piloto de Stewart en F-1. Jackie nos llamó después de una gran actuación en Mónaco. Su intención era que mi hijo remplazara a Magnussen, a quien no le había ido bien. El sueño casi se hace realidad, pero Williams se opuso. Juancho se molestó un poco, porque consideraba que el británico le estaba cerrando el camino. Después, las relaciones volvieron a la normalidad cuando se dieron las negociaciones para la Cart.

Uno de los ingenieros de BAR también hizo mucha fuerza para que Juan Pablo fuera el compañero del canadiense Jacques Villeneuve en la nueva escudería, pero el canadiense, tal vez temeroso, se opuso rotundamente a su contratación. El puesto fue para Zonta.

Sin posibilidades de llegar a la F-1, lo de la Cart y del Chip Ganassi fue un gran oasis y la posibilidad de seguir pensando en que algún día mi Negro, al que monté por primera vez en mis rodillas en El Salitre, algún día será campeón mundial de Fórmula Uno. Por el momento, no puedo dejar de pensar en lo que será la competencia en Laguna Seca. Una victoria nos acercaría a la meta.

“Señoras y señores, bienvenidos a la ciudad de Los Ángeles…”.

Fue Campeón de F3000 con el equipo Super Nova. Los siguientes fueron sus resultados en esta temporada:

Al mismo tiempo que asombraba al mundo con su victoria en el Campeonato F3000, era piloto de pruebas para el equipo Williams F1 Racing. Este lugar como piloto de pruebas lo obtuvo luego de un duelo, auspiciado por Williams, entre las jóvenes promesas del automovilismo. Fue campeón de la Fórmula 3000 con triunfos arrasadores como en el callejero de Pau, donde le sacó una vuelta al segundo.

Ese mismo año fue contratado como tester de Williams y dejó boquiabiertos a muchos expertos cuando en los ensayos fue tan rápido como Jacques Villeneuve y Hans Harald Frentzen.

“Ya va a venir”, repetía el enigmático Frank Williams cuando a su alrededor le pedían que contratara al colombiano.

Impresionó a Frank Williams, y fue con su bendición que firmó un contrato por tres años con el equipo Target Chip Ganassi Racing en la Serie del Campeonato CART Fedex. Frank Williams piensa que la CART es una buena etapa para el regreso eventual de Juan Pablo a la F1.

1999

En 1999, cuando el horizonte parecía oscurecerse, fue contratado por el equipo campeón de la Cart, el Chip Ganassi, por tres temporadas. Su misión era complicada: tomar el asiento del bicampeón italiano Alessandro Zanardi. Su nombre fue recibido con recelo en el país del norte, donde le daban todo el protagonismo al escocés Darío Franchitti y al local Michael Andretti.

Montoya llegó al campeonato CART, el principal competidor de la Fórmula 1, en marzo, con la certeza de estar allí para grandes cosas y de necesitar, únicamente, una oportunidad para demostrarlo.

El equipo Target, de Chip Ganassi, le abrió sus puertas.

“El captura la imaginación,” dijo Ganassi de Montoya. “Cuando se trabaja con él, se puede ver el fuego que trae por el deporte. Todo lo que se tienen que hacer es pegarse a eso un poco. Entonces también están en la carrera.”

“Pienso que él es capaz de estar entre los cinco primeros,” dijo Ganassi. “Yo no veo por qué el tipo no pueda ganar un par de carreras. Si él pone su mente en esto y se concentra, yo no pienso que está fuera de discusión.”

“No quiero simplemente ser un piloto más. Yo quiero ser el mejor aquí,” dijo Montoya. “Quiero ganar carreras. Quiero hacer algo por mí mismo, dejar que todos sepan que estoy haciendo un trabajo realmente bueno. No puedo soportar ir a algún sitio diciendo, `Oh, soy el número 15. Está bien.’ A mi no me gusta eso. Si soy el número 15, quiero ser el primero. Y si soy el primero, quiero que sea en una pista.”

Y Montoya ha demostrado con creces ante el mundo porqué es considerado por los especialistas y la prensa mundial como el nuevo sucesor de Ayrton Senna, el rey de la velocidad.

Cada domingo, durante casi 10 meses, los colombianos nos dimos cita para ver por televisión los triunfos de Montoya, quien recorrió las pistas más importantes de Estados Unidos, Brasil, Japón y Australia en su carro rojo identificado con el número 4.

Allí dejó su huella: siete victorias, siete poles position y el mayor número de vueltas lideradas durante la temporada.

Sus triunfos fueron suficientes para que el mundo del automovilismo comenzara a hablar del fenómeno Montoya.

La prensa especializada no ahorró un solo elogio para declararlo como el mejor piloto del año. Los grandes comentaristas se atrevieron a decir que había nacido el nuevo ídolo del automovilismo para el próximo siglo.

El gobierno colombiano lo condecora con la Cruz de Boyacá.

En el automovilismo se ganó un apodo: “El Fenómeno”. Lo hizo después de debutar en 1999 en el campeonato del Cart (ex Indy) norteamericano y llevarse el título en base a talento. Los estadounidenses, tan afectos a las estadísticas, quisieron saber por qué un muchacho colombiano podía superar con tanta facilidad a sus ídolos como Michael Andretti o Paul Tracy. E iniciaron una profunda investigación sobre el “Fenómeno Montoya”. Allí descubrieron con poderosas cámaras de video que Juan Pablo conseguía frenar en cualquier curva unos centímetros después que sus rivales. Que en esos centímetros de riesgo estaba la diferencia entre Montoya y los demás.

¿Cómo puede hacerlo?, le preguntaron al piloto. Les respondió con sencillez: “Yo simplemente manejo lo más rápido que puedo. Puede ser que tome más riesgos que los demás, pero no me doy cuenta. Sé que siempre voy al límite, porque ese es mi objetivo”.

Los siguientes fueron sus resultados en esta temporada:

Pocas veces Colombia vibró tanto con un acontecimiento deportivo como lo hizo el domingo con la carrera de Juan Montoya en el circuito CART de Fórmula Indy que consagró campeon al joven piloto.

El país prácticamente se paralizó mientras Montoya luchaba por el título en las 500 Millas Marlboro de Fontana, California. El colombiano salió cuarto y se coronó campeón con tan sólo 24 años y en su primera temporada en esa categoría. La carrera fue transmitida por radio y televisión.

El presidente Andrés Pastrana se sumó este domingo a los millones de colombianos que celebraron el resonante triunfo del automovilista Juan Pablo Montoya en el campeonato CART en Estados Unidos.

La final de Fontana y el título de CART son el comienzo de una segunda etapa en la carrera deportiva de Montoya hacia el título de F1. Aunque Juan Pablo recorta las distancias a pasos vertiginosos con sus espléndidos resultados y progresos, a medida que sube en la pirámide de los astros de la velocidad las cosas se harán mucho más difíciles. Pero lo cierto es que ya no depende de resultados ni de títulos: su clase quedó comprobada y el vuelo a la F1 es sólo cuestión de tiempo y de encontrar el momento y los elementos adecuados para competir con posibilidades.

En Europa o en Estados Unidos, el futuro de Juan Pablo Montoya está más que asegurado en el sentido deportivo.

El 99 es un año difícil de olvidar para Montoya. Con su título, conseguido en su primer año en la Cart, algo que solo había obtenido Nigell Mansell en el 93, implantó dos récords adicionales para los novatos con las siete victorias conseguidas y 942 vueltas lideradas.

Montoya y Darío Franchitti quedaron igualados en el liderato al finalizar la temporada del 99. Por primera vez en la historia se necesitó recurrir al mayor número de victorias de un piloto para conocer el campeón. Montoya, con siete triunfos, contra tres de Franchitti, ganó el título.

El día que Juan Pablo Montoya se coronó campeón en el 99 implantó otro récord. Con 24 años, un mes y 11 días se convirtió en el piloto más joven de la historia de la Cart en ganar el título. Acabó con el récord de Jacques Villeneuve (24 años, cuatro meses y un día).

2000

El año apenas comienza y antes de que se de inicio a la temporada de la Fórmula Cart, en la que el piloto colombiano Juan Pablo Montoya intentará defender su título, la revista estadounidense Racer nombró al deportista bogotano como el corredor del año.

El campeón reinante de la serie FedEx CART, Juan Pablo Montoya del equipo Target/Chip Ganassi, Dario Franchitti y Paul Tracy del equipo Green, Max Papis del equipo Rahal y Michael Andretti de Newman-Haas fueron anunciados como pilotos elegidos para inaugurar el “1999 CART All-Star Team” en el histórico Hotel Biltmore.

El equipo Target/Chip Ganassi Racing anuncia que participará en la Indy500 de este año.

Hubo buen tiempo. Sol en la pista y un registro extraordinario del piloto colombiano Juan Pablo Montoya que le significó su primera pole de la temporada y la octava de su carrera en el campeonato de la Cart. Nazareth no le era extraño. El pequeño óvalo se había convertido el año pasado en uno de sus mejores aliados. Y en el 2000 no se podía presentar nada diferente.

El piloto colombiano Juan Pablo Montoya obtuvo la segunda pole para su cuenta esta temporada, sumando el segundo punto en la tabla en este año, en una sesión de clasificaciones que tuvo un final emocionante. Nuevamente los dos autos de Ganassi mostraron su fortaleza en esta pista de Motegi, colocándose primero y tercero respectivamente, siendo separados únicamente por el auto del sueco Kenny Brack, quien había dominado todo el fin de semana, pero tuvo que recurrir a su auto de repuesto para clasificar, luego de que el motor de su auto titular se fundiera cuando se prestaba a iniciar su clasificación.

El piloto colombiano Juan Pablo Montoya, recibe su primer premio en Indianapolis, por haber sido el novato mejor clasificado para las 500 Millas, en una reunión que se llevó a cabo en cercanía del escenario de Indy.

El colombiano Juan Montoya ganó la carrera automovilística de las 500 millas de Indianapolis, en una actuación brillante en la que encabezó a los 33 competidores durante 167 de las 200 vueltas al óvalo de 4.000 metros.

Capítulo aparte merece la victoria de Juan Pablo en las 500 Millas de Indianápolis, una de las carreras más prestigiosas del mundo. Después de 250 vueltas, el bogotano se convirtió en el primer debutante en ganar la prueba, después el británico Graham Hill en 1966.

Campeón de Indianapolis 500, carrera de la IRL

Arrancó de segundo

Llegó de primero

El colombiano, en el óvalo de Milwaukee, logró algo más que el mejor tiempo para la sexta válida del Campeonato de la Cart. Alcanzó la décima pole de su carrera e igualó en ese importante logro a pilotos de la talla de Teo Fabi, Nigell Mansell y Alex Zanardi.

Montoya encontró la pieza del rompecabezas que hacía falta, dándole a Toyota un increíble victoria en la Miller Lite 225 en la Milla milagrosa de Milwaukee. El Colombiano se convirtió en el octavo piloto en ganar la Indianápolis 500 seguido de la la carrera de Milwaukee siendo el primero que lo hiciera después de Al Unser Jr en 1994.

El piloto colombiano Juan Pablo Montoya, parte primero en el Grand Prix de Detroit, séptima prueba del Campeonato CART, tras una espectacular sesión de clasificación en la que logró exactamente el mismo tiempo que su rival del año pasado, el escocés Dario Franchitti.

Uno de los mayores duelos de la historia de la serie CART en la fórmula Indy finalizó hoy al vencer el colombiano Juan Montoya a Michael Andretti por menos de la longitud de un auto en las 500 Millas de Michigan. En la última curva de la carrera a 250 vueltas, Montoya venció a Andretti por 0,040 segundos después de 17 vueltas de carrera pareja con velocidades de hasta 362kph.

Juan Pablo Montoya obtuvo en Chicago la primera posición de largada por quinta vez en este año, al lograr la mejor marca en las pruebas clasificatorias para el Gran Premio FedEx del circuito CART y demostró que se encuentra al mismo nivel que el año pasado le sirvió para coronarse campeón.

Juan Pablo Montoya logró la pole position para la décima sexta válida del Campeonato Cart, en el óvalo de Gateway, tras dos espectaculares vueltas con la que retornó a la primera línea de partida, confirmando su gran forma en los óvalos este año.

El piloto colombiano Juan Pablo Montoya logró su tercera victoria de esta temporada en el óvalo de Gateway, en el marco de la décima séptima válida del Campeonato CART. El colombiano marcha ahora en la octava posición del campeonato a 31 unidades del líder Gil de Ferran.

El equipo BMW-WilliamsF1 anunció que el campeón reinante de la Serie CART, Juan Pablo Montoya, será el co-equipero de Ralf Schumacher para la temporada del 2001. El piloto de 25 años de edad ha sido relegado de su contrato con Chip Ganassi y reemplazará a Jenson Button quien será relegado temporalmente de su asiento en Williams al término de esta campaña.

El piloto colombiano Juan Pablo Montoya logró la pole position para la penúltima válida del Campeonato Cart en Surfers Paradise, Australia. En un mano a mano en los dos últimos minutos con el líder del Campeonato Gil de Ferran, Montoya sumó su séptima pole position del año, y la número 14 de su carrera.

Temporada CART 2000

Equipo: Target/Chip Ganassi Racing

Carreras ganadas: 4

Pole positions: 7

Los siguientes fueron sus resultados en esta temporada:

En el 2000 la suerte no lo acompañó. Pese a todo, el balance fue bueno y subió otras tres veces al podio. La Cart queda atrás, pero llega la Fórmula Uno.

El piloto colombiano subió 10 veces a lo más alto del podio en los dos años. En el 99 ganó en Long Beach, Nazareth, Río de Janeiro, Cleveland, Mid-Ohio, Chicago y Vancouver, mientras que en el 2000 triunfó en Milwaukee, Michigan y Gateway.

El bogotano ha salido en primer lugar en 14 válidas en sus dos temporadas en la Cart. Eso equivale al 35 por ciento. Pole del 99: Nazareth, Gateway, Portland, Cleveland, Detroit, Vancouver y Houston. Del 2000: Nazareth, Motegi, Milwaukee, Chicago, Gateway y Australia.

De las 14 veces que Juan Pablo salió de primero en cinco de ellas terminó en el lugar en que comenzó. La temporada pasada lo consiguió en las carreras de Nazareth, Cleveland y Vancouver, mientras que este año obtuvo los triunfos en Milwaukee y Gateway.

Las 39 válidas de los dos años últimos años equivalen a 5.349 vueltas. Montoya ha recorrido 4.600 vueltas (2.613 del 99 y 1.987 del 2000). Eso equivale al 85.99 por ciento. De las 5.349, el colombiano ha liderado 1.741 (954 en el 99 y 787 del 2000). Eso equivale al 32 por ciento.

Esas mismas 39 válidas significan 8.924 millas recorridas en las dos temporadas (4.652 del 99 y 4.272 del 2000). Montoya ha sumado 7.491 millas (4.367 en el 99 y lleva 3.124 en el 2000). Eso equivale al 83 por ciento.

Frank Williams no ahorró elogios a la hora de definirlo: “Sin dudas Montoya entrará muy pronto en el selecto grupo de los grandes y estoy seguro que será el piloto del nuevo milenio. No hace falta ser adivino o mago para saber que frente a nosotros está un piloto que se va a llenar de gloria. Sólo hay que verlo manejar…”.

Siguientes pasos en construcción…….

Después llego la Nascar y toda la Historia que se sigue escribiendo la intentaremos contar en este Blog

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